La Casa Blanca anunció este martes que su equipo de prensa decidirá qué medios de comunicación podrán cubrir de cerca al presidente Donald Trump, marcando un cambio drástico en la tradición periodística de Estados Unidos.
Según la secretaria de prensa Karoline Leavitt, la medida busca modernizar y diversificar el acceso a la información, incluyendo nuevos medios digitales y servicios de streaming.
Sin embargo, la decisión ha generado críticas, ya que rompe con el sistema tradicional donde un grupo independiente de periodistas elegía a los medios que seguirían de cerca la agenda presidencial.
El anuncio llega en medio de una disputa legal con la agencia de noticias The Associated Press (AP), a la que la Casa Blanca ha restringido el acceso a algunos eventos por negarse a utilizar el término “Golfo de Estados Unidos” en lugar de “Golfo de México”, como ha ordenado Trump.
La AP presentó una demanda alegando que la medida viola la Primera Enmienda, pero un juez federal rechazó restablecer de inmediato su acceso. Aun así, el juez instó a la administración a reconsiderar su veto, advirtiendo que la jurisprudencia vigente podría no favorecer a la Casa Blanca en un fallo definitivo.
El caso continúa en los tribunales, con una nueva audiencia programada para finales de marzo. Mientras tanto, más de 30 medios estadounidenses han pedido al gobierno que levante el veto impuesto a la AP, argumentando que limitar el acceso de la prensa a la Casa Blanca sienta un peligroso precedente para la libertad de información.
La decisión de Trump de reconfigurar el grupo de prensa presidencial podría generar un debate más amplio sobre el papel de los medios en la cobertura del gobierno y la transparencia en la administración.