El Servicio Federal de Seguridad de Rusia (FSB) frustró un atentado terrorista en Moscú contra el metropolitano ortodoxo ruso de Crimea, Tíjon. Según las autoridades rusas, la inteligencia militar ucraniana planeó el ataque y entregó un artefacto explosivo a los ejecutores en diciembre de 2024.
Dos detenidos, un ruso y un ucraniano, confesaron su participación y afirmaron que sus familiares fueron amenazados para obligarlos a cometer el crimen.
Los sospechosos, Denis Popóvich y Nikita Ivankóvich, habían estado monitoreando los movimientos del metropolitano a través de su cuenta de Telegram y planeaban llevar la bomba al monasterio Srétenski, en Moscú. Además, se descubrió que enviaban dinero a las Fuerzas Armadas de Ucrania desde 2022 y tenían contacto con personal militar ucraniano.
Las autoridades rusas confiscaron una bomba casera y pasaportes ucranianos con datos alterados. Se ha abierto una causa penal por intento de atentado terrorista y tráfico ilegal de explosivos.