Benjamin Netanyahu llegó a Hungría para una visita de cuatro días, desafiando la orden de arresto de la Corte Penal Internacional (CPI) por crímenes de guerra en Gaza.
Aunque Hungría es miembro de la CPI, el primer ministro Viktor Orbán aseguró que no detendría a Netanyahu, argumentando su apoyo al líder israelí. Se espera que ambos mandatarios se reúnan en Budapest y que Netanyahu visite un monumento conmemorativo del Holocausto.
La CPI emitió la orden de arresto en noviembre pasado, acusando a Netanyahu y al exministro de Defensa Yoav Gallant de privar a la población de Gaza de recursos esenciales como alimentos, agua, medicinas y combustible.
Desde entonces, Israel ha rechazado las acusaciones, alegando que son motivadas políticamente y alimentadas por el antisemitismo. La negativa de Hungría a acatar la orden ha generado críticas dentro de la Unión Europea, donde algunos partidos han exigido el arresto del primer ministro israelí.
El tribunal de La Haya advirtió que los países miembros de la CPI están obligados a cumplir con sus órdenes y que cualquier desacuerdo debe resolverse a través de la Corte. Sin embargo, la postura de Orbán refuerza su alineación con Netanyahu y su desafío a las normativas europeas.
Mientras tanto, la comunidad internacional sigue atenta a las repercusiones de este viaje, que marca el segundo intento de Netanyahu de evadir la jurisdicción de la CPI tras su visita a Washington en febrero.
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