Israel amplió su ofensiva terrestre en Gaza con el objetivo de tomar grandes extensiones de territorio bajo el argumento de establecer zonas de seguridad.
En medio de los bombardeos, al menos 50 palestinos fueron asesinados, incluyendo víctimas en una clínica de la ONU. Además, el bloqueo israelí, que ya lleva más de un mes, obligó al cierre de todas las panaderías en Gaza, agravando la crisis humanitaria.
El gobierno de Netanyahu busca aumentar la presión sobre Hamás para renegociar un alto el fuego que incluya la liberación de 59 cautivos israelíes, sin comprometerse a retirar sus tropas ni a detener la guerra.
Mientras tanto, miles de palestinos han sido desplazados nuevamente tras órdenes de evacuación en Rafah, Beit Hanoon y otras zonas. Testimonios locales denuncian ataques contra civiles en su intento de huir, mientras crece la preocupación de que Israel intente anexar hasta un 25% de Gaza.
La ONU y organizaciones humanitarias han condenado la ofensiva y el bloqueo total, advirtiendo sobre una inminente hambruna en el enclave. Familias de rehenes israelíes también han criticado la decisión del gobierno, acusándolo de priorizar conquistas territoriales sobre la liberación de los cautivos.
A pesar de los llamados internacionales para detener la ofensiva, Israel continúa sus ataques, y la comunidad internacional sigue sin una respuesta contundente.
La situación en Gaza se está tornando cada vez más compleja, con ataques que siguen causando miles de muertes y desplazamientos.
La muerte de palestinos en una clínica de la ONU es un golpe duro para la credibilidad internacional de Israel en medio de la ofensiva.
El bloqueo israelí que ya lleva más de un mes está agravando la crisis humanitaria, y ahora con la falta de panaderías, la situación se hace insostenible.
La idea de tomar grandes extensiones de territorio para «zonas de seguridad» parece ser solo un pretexto para una mayor anexión de Gaza.
Lo que está pasando con las evacuaciones forzadas en Rafah y Beit Hanoon refleja la desesperación de los civiles atrapados en medio de la guerra.