República Dominicana.- El Ejército descubrió un contrabando de 45,000 cigarrillos escondidos debajo de una carga de naranjas en una camioneta en Azua. El conductor, José de los Reyes Encarnación, transportaba las mercancías ilegales en cinco cajas, tres de la marca Capital y una de Jalsaimel.
En un operativo similar, se decomisaron 9,200 cigarrillos de contrabando en el autobús público que viajaba hacia San Juan de la Maguana. Los cigarrillos fueron encontrados en una maleta, propiedad de José Ferrera Casanova, quien también fue detenido.
Ambos implicados fueron puestos a disposición del Ministerio Público, mientras que la mercancía fue entregada a las autoridades correspondientes para los trámites legales.
Ya ni las naranjas se salvan del contrabando, el ingenio no tiene límites.
El negocio de los cigarrillos ilegales sigue encendido, y las autoridades también.
José de los Reyes creyó que podía «exprimir» la ley, pero lo exprimieron a él.
El autobús a San Juan llevaba más humo del permitido, y no era de escape.
Transportar cigarrillos en maletas y camionetas demuestra que los métodos varían, pero el delito es el mismo.