La Fiscalía de Israel confirmó que investiga a Sara Netanyahu, esposa del primer ministro Benjamín Netanyahu, por presunto acoso e intimidación a Hadas Klein, una testigo clave en un caso de corrupción contra su marido. Se sospecha que intentó interferir en la causa penal y organizó una campaña en redes contra Klein.
La investigación surgió tras un reportaje que reveló cómo Sara Netanyahu también habría influido en el nombramiento de un alto funcionario policial.
La diputada Naama Lazimi calificó la situación como un atentado contra el sistema judicial y recordó que la esposa del primer ministro ya fue condenada en 2019 por corrupción en el ‘caso de la comida preparada’.
Klein ha denunciado que la persecución en su contra proviene «desde arriba», mientras la Fiscalía avanza en la investigación. Este caso suma más presión sobre el Gobierno de Netanyahu, que ya enfrenta múltiples acusaciones de corrupción y abuso de poder.
Pienso que la posible influencia de Sara Netanyahu en el nombramiento de funcionarios y su historial de problemas legales generan dudas sobre el nivel de poder que ejerce dentro del gobierno. Es un caso que sin duda aumentará la presión sobre el primer ministro.
La denuncia de Hadas Klein sobre una persecución desde “arriba” evidencia los riesgos que enfrentan quienes colaboran con la justicia en casos de corrupción. Será crucial que la Fiscalía actúe con firmeza para garantizar la transparencia y el debido proceso.