Estados Unidos no asistirá por primera vez a la cumbre del Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania, una coalición de 50 países que apoyan militarmente a Kiev. El jefe del Pentágono, Pete Hegseth, no participará en la reunión del 11 de abril en Bruselas, ni de manera presencial ni virtual, y se espera que la delegación estadounidense tenga una presencia mínima.
La ausencia de EE.UU. es vista en Europa como una señal de que la administración de Donald Trump ha reducido la prioridad de enviar armas a Ucrania. En la última reunión en febrero, Hegseth instó a los aliados europeos a asumir un mayor control de su defensa en lugar de depender de Washington.
El Grupo de Contacto de Defensa de Ucrania fue creado tras el inicio del conflicto con Rusia y ha gestionado más de 126.000 millones de dólares en asistencia militar para Kiev, de los cuales EE.UU. ha aportado la mitad. La Casa Blanca sigue evaluando su papel en los foros de apoyo a Ucrania.
EE.UU. se sienta en el banco en la cumbre de apoyo a Ucrania.
Trump bajando el volumen al envío de armas, Europa que se encargue.
En Bruselas, la silla de Washington estará casi vacía… ¿señal clara?
Hegseth en febrero: «No dependan de nosotros.» Ahora lo cumple.
Europa leyendo el mensaje: si Trump sigue, toca rascarse el bolsillo.