El Banco Central ajustó al alza su proyección del dólar para el cierre de 2025, estimando que la tasa de cambio alcanzará RD$64.80 por cada dólar, lo que representa un incremento del 5.67 % interanual.
Este nuevo pronóstico, publicado en el informe de “Expectativas Macroeconómicas” de marzo, supera en 0.70 puntos la previsión de febrero y en 1.32 puntos la de enero, reflejando una tendencia alcista impulsada por factores internacionales, la demanda de divisas y la política monetaria.
La depreciación del peso dominicano se proyecta en un 4.36 % interanual en los próximos 12 meses y un 4.24 % en 24 meses, evidenciando un debilitamiento sostenido de la moneda local.
Sin embargo, el presidente manifestó un optimismo contrario en su encuentro semanal con la prensa, asegurando que ha notado una tendencia a la baja en el valor del dólar en los últimos días y que confía en que la situación se estabilizará.
A pesar de las expectativas oficiales, el aumento constante en las proyecciones del Banco Central sugiere que el dólar podría continuar fortaleciéndose en el mercado local, lo que podría tener implicaciones en la inflación y el costo de bienes y servicios importados en el país.
Esa depreciación del 4.36 % en un año se va a sentir fuerte en los precios de los productos importados.
¿El Banco Central y el presidente no están viendo lo mismo? Uno proyecta alza y el otro dice que el dólar baja.
Cuando el gobierno dice que “todo se estabilizará”, generalmente es cuando hay que preocuparse más.
Si el dólar sigue subiendo, el costo de vida también se va a disparar, y el pueblo es el que sufre.
La demanda de divisas y la política monetaria están apretando el peso, pero ¿qué medidas reales hay para frenarlo?