La oposición de Sudán del Sur advirtió que el arresto del vicepresidente Riek Machar pone fin al acuerdo de paz de 2018 y podría llevar al país de nuevo a la guerra civil. Machar fue detenido en su residencia en Juba por un convoy militar, en una acción que su partido calificó como una violación del pacto de reparto de poder con el presidente Salva Kiir.
La ONU y EE. UU. condenaron la detención y advirtieron sobre el riesgo de un conflicto generalizado. Analistas señalan que Kiir ha estado marginando a Machar con cambios en el gabinete y una estrategia para consolidar el poder.
El acuerdo de paz, que pretendía estabilizar el país tras una guerra que dejó 400,000 muertos, se basa en la creación de una constitución y un equilibrio militar entre facciones, pero la reciente crisis ha debilitado su viabilidad.