República Dominicana.- El Cuarto Tribunal Colegiado del Distrito Nacional condenó a cinco años de prisión a Francelys María Furcal Rodríguez por la muerte del comerciante chino Zongxin Chen, ocurrida en abril de 2021 en una ferretería del ensanche Gregorio Luperón.
Las pruebas presentadas en el juicio indicaron que Furcal apuñaló a su empleador con un cuchillo de 12 pulgadas tras un altercado, el cual quedó registrado en las cámaras de seguridad. Durante el proceso, la defensa alegó que actuó en defensa propia por miedo a la violencia que había sufrido previamente.
El fallo del tribunal contó con la disidencia del juez Elías Santini, quien consideró que la condena debió ser de 10 años en lugar de cinco.
Mientras tanto, la defensa de Furcal, representada por Tomás Castro y Jonathan Hernández, insistió en que la sentencia era excesiva y que la pena justa debía ser de un año debido a la supuesta «provocación» sufrida por su clienta.
Fue al, quien se fugó tras el crimen y fue capturada en España en 2023, actualmente cumple prisión preventiva en Najayo Mujeres mientras su defensa busca apelar la decisión.
La sentencia pone fin a un proceso judicial marcado por la polémica y la fuga internacional de la acusada. Durante el juicio, el Ministerio Público había solicitado una pena de 20 años de prisión, mientras que la defensa insistía en que Furcal actuó en estado de pánico. La decisión ha generado debate sobre la proporcionalidad de la condena y la interpretación de la defensa propia en casos de violencia laboral.
Cinco años por un homicidio suena a poco, pero si hubo defensa propia, ¿fue demasiado?
La fuga a España seguro le sumó puntos en contra, nadie huye si está tan seguro de su inocencia.
Si el juez Santini pedía 10 años y el MP 20, parece que el tribunal trató de quedar en un punto medio.
La defensa peleando por solo un año de cárcel… no es fácil convencer a un tribunal con ese argumento.
¿Y qué pasó con las denuncias previas de violencia? Si eran ciertas, ¿por qué no pesaron más en la condena?
Lo de la provocación es delicado, pero la autodefensa no siempre justifica un ataque con un cuchillo de 12 pulgadas.